¿Cómo enfrentar la tensión? Tema 2/2
- 7 sept 2016
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Hemos aprendido que las tensiones y la ansiedad son elementos inherentes a todo ser humano; debemos superar las situaciones de tensión y ansiedad apoyándonos en las promesas del Señor.
Tú determinas si creces, te detienes o retrocedes Si estamos asfixiados por las tensiones y la ansiedad, es necesario que evaluemos qué está pasando, en dónde se origina la situación y cuáles son las consecuencias. Primero, debemos volvernos a Dios, quien nos ampara y auxilia en los momentos de tribulación (Salmo 46:1). Dios nos atiende, comprende y ayuda en la aflicción (v. 2-3). Confiar en Dios nos libera del temor y nos permite permanecer firmes. Debemos entender que Dios está con nosotros (vv. 4-7) y que si confiamos en Él, debemos guardar la calma (vv. 8-11), estar quietos, reconociendo el poder ilimitado de Dios, agradecidos por Su auxilio.
Podemos enfrentar exitosamente la ansiedad Recuerda: 1. El Señor nos concedió espíritu de poder, amor y dominio propio (2 Timoteo 1:7). 2. Los cristianos estamos llamados a ser valientes y esforzados (Josué 1:9). 3. Dios nos guía y fortalece para que permanezcamos firmes (Salmo 27:7). 4. Aunque todos nos abandonen en las crisis, Dios permanecerá fiel (Salmo 27:10). 5. Debemos valorar los momentos de quietud y tranquilidad (Isaías 26:3). 6. Dios responderá cuando le llamemos. No hay que hacer cita con anticipación (Isaías 26:4). 7. El poder de Dios no depende de nuestras fuerzas (Filipenses 4:6-7).
Muchas veces los complicados desórdenes psicológicos son producto de problemas básicos como la ansiedad, problemas para los cuales la fe ofrece soluciones prácticas. Los principios que aprendemos de la Escritura tienen suprema relevancia suprema. Las enfermedades, los desbalances químicos, las heridas emocionales y más cosas pueden estorbar nuestra capacidad para lidiar con la ansiedad. Pero el punto de partida correcto es conectarnos con Aquel que nos ama y sabe qué necesitamos.
Siempre estaremos confrontados con las tensiones y la ansiedad. Son tan seguras como el sol de cada nuevo día. Sin embargo es posible salir adelante airosos, si dependemos enteramente de nuestro amado Dios. Él nos creó con la potencialidad para ser vencedores. ¡Usted puede superar las tensiones y ansiedad y aprender de ellas, alcanzando crecimiento personal y espiritual!











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