¿Cómo enfrentar la tensión? Tema 1/2
- 7 sept 2016
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Las tensiones y la ansiedad son elementos inherentes a todo ser humano. El plan de Dios al respecto es que sepamos salir al paso de estos estados que ahogan nuestra vida e impiden nuestro crecimiento personal y espiritual. Dios nos ha llamado a superar el temor, dándonos por sentado que Él siempre estará con nosotros. Por esa razón, vencer las tensiones y la ansiedad puede ser una realidad (Salmo 46:1-11).
Las presiones desatan tensión en el cristiano. (Josué 1:1-2). Consideremos cinco aspectos importantes respecto a las presiones y nuestro caminar en Cristo: 1. Todos tenemos que enfrentar presiones que generan tensión, que pueden hacernos sentir que vivir es una pesada carga. Las situaciones cotidianas difíciles pueden hacerse intensas, molestas y opresivas.
2. Una característica de todo ser humano es desorientarse cuando cambian inesperadamente las condiciones en que vive, por ejemplo en cuanto a la familia, el empleo o la economía.
3. Tres palabras sintetizan el mundo en el que nos desenvolvemos: prisa, preocupación y sepultura (Proverbios 19:2, 21:5, 28:20; Lucas 8:14, 21:34; Eclesiastés 2:22-24). Podemos llegar a pensar: ¿qué sentido tiene la vida si se puede perder en un instante? Si no podemos responder con claridad a la pregunta “¿Qué pasará después que uno muere?” viviremos con mucha ansiedad. Jesús tiene una respuesta clara al respecto (Juan 11:25). Si el mundo se vuelve un caos alrededor, es imperativo que hagamos un alto en el camino; de lo contrario, la tensión y la ansiedad aumentarán hasta la desesperación. Las presiones, desde lo más trivial hasta lo más traumático, producen sentimientos de miedo y desconfianza. El manejo adecuado de las tensiones y la ansiedad forma parte del proceso de crecimiento del cristiano.
4. Una actitud correcta nos llevará a experimentar crecimiento personal y espiritual. Las tensiones pueden ser instrumentos en la Escuela de Dios. El crecimiento personal y espiritual no se producen de manera instantánea, y en la mayoría de los casos el crecimiento se producirá con dolor.
5. La perseverancia es fundamental cuando, en el proceso de crecimiento, enfrentamos tensiones y ansiedad producidas por los errores, las pérdidas, la intolerancia alrededor, e incluso, el ser mal interpretados (Juan 16:1-2).
Te invitamos a meditar en las siguientes preguntas: ¿Te desestabilizan factores que producen tensión y ansiedad en la vida diaria? ¿Cómo has crecido a nivel personal y espiritual a partir de las tensiones y la ansiedad?











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